SOBRE EL JAMÓN IBÉRICO

RESERVA NATURAL

El buen jamón ibérico se cría lentamente, se cura despacio y se saborea sin prisas. Cada vez son más los estudios científicos que confirman los beneficios de comer despacio, disfrutar del aire libre, dedicar un tiempo al trabajo y otro al ocio, hacer ejercicio, cocinar alimentos naturales, sin aditivos ni procesos industriales…

Pero, para que este estilo de vida saludable sea posible, es importante preservar el ecosistema de la dehesa, toda una reserva de diversidad. Un cerdo ibérico necesita campos de encina y de alcornoque, como los que únicamente se encuentran en el suroeste de España y Portugal.

Los ganaderos que apuestan por la crianza extensiva en dehesas asumen más riesgos, obtienen menos producción y deben esperar más tiempo para que el cerdo alcance el tamaño ideal. Pero pueden sentirse orgullosos: son un ejemplo de ganadería sostenible y ecológica, auténticos guardianes de la naturaleza y de la tradición.

En Reserva Ibérica contribuimos a proteger las dehesas. Defendemos los valores del slow food y del estilo de vida mediterráneo.

COSAS QUE NADIE LE HA CONTADO SOBRE EL JAMÓN IBÉRICO

No todos los ibéricos son de pata negra, ni todos los pata negra son ibéricos.

Un jamón de raza mixta, cruce entre ibérico y cerdo blanco, puede tener la pezuña negra. Una de las razas más escasas y valoradas del mundo, el manchado de Jabugo, tiene la pezuña blanca.

El buen jamón ibérico marida mejor con champagne o cava que con vino tinto.

Los taninos del tinto tienen un sabor tan intenso y personal, que puede enmascarar matices del jamón ibérico. Si escoges un tinto, mejor un crianza suave. El fino con jamón es una combinación infalible: clásica y perfecta.

Que en la etiqueta ponga “ibérico” no garantiza que sea de pura raza. Los cruces del 50% también pueden ir etiquetados como ibérico.

La grasa, el mejor conservante.

Si desea evitar que un jamón empezado se seque antes de tiempo, conserve la capa exterior de grasa y cúbralo con ella. Mantendrá su aroma, textura y sabor intactos.

RESERVA IBÉRICA,  AUTÉNTICA PATA NEGRA

Un jamón ibérico solo es un auténtico `pata negra’ si es 100% pura raza.

Que en la etiqueta ponga ‘ibérico’ o ‘bellota’ no implica que sea pata negra, ya que pueden ser cruzados con cerdos de la raza Duroc.

En Reserva Ibérica encontrará jamones con excelente pureza de raza y una excelente genética. Solo la  pura raza  le garantiza que va a saborear el auténtico cerdo ibérico, criado con bellota y en libertad, como manda la tradición.

Sin sucedáneos.

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RAZA

Pura raza ibérica 100%

CRIANZA

Dehesa. Criado en libertad

ALIMENTACIÓN

Bellota (durante la montanera) y pastos frescos sin aporte de pienso

TIEMPO DE CURACIÓN

De 36 a 60 meses de curación lenta, natural y artesana